Inversionistas extranjeros, principales acreedores de la deuda interna mexicana

El pasado 6 de enero, informó el Banco de México, los inversionistas extranjeros se convirtieron en los principales acreedores de la deuda interna mexicana, al superar por primera vez la barrera de los millones de millones de pesos en la compra de bonos del gobierno.
En los primeros seis días del año, los inversionistas mexicanos destinaron 6 mil 680 millones de pesos para financiar al gobierno a través de la adquisición de bonos, mientras que los extranjeros sumaron 26 mil 827 millones de pesos, cifra cuatro veces superior.
Para esa misma fecha, el saldo total de las operaciones de compra de instrumentos de deuda gubernamentales por parte de extranjeros ascendió a un billón 73.5 millones de pesos. Al inicio del presente sexenio, en diciembre de 2006, los inversionistas no nacionales tenían en sus manos valores de deuda interna por 128 mil 524 millones de pesos. Esto significa que en cinco años la venta de bonos a estos inversionistas creció más del 600 por ciento.
Algunas de las causas que motivaron este tipo de movimientos tan inusuales se deben a la estabilidad financiera del peso mexicano, según el reporte de analistas de Banamex-Citigroup, y a la mejoría en la situación en torno a los precios internacionales del petróleo, mismo que ha venido recuperando su valor. De hecho, se espera que las tensiones en Medio Oriente, donde se encuentran las mayores reservas del combustible del mundo, haga subir nuevamente el precio por barril de crudo.
Asimismo, muchos de quienes han venido a México a participar de la emisión de bonos gubernamentales atraídos por los rendimientos son estadounidenses que han dejado de invertir en bonos del Tesoro de su propio país. El motivo es que los bonos mexicanos pagan un promedio de 4.42 por ciento arriba de la del vecino del norte.
Sin embargo, existen argumentos que juegan en contra de esta política de apertura a la participación de extranjeros en la adquisición de deuda interna nacional. Por un lado, está la aparentemente controlada pero continua devaluación del peso frene al dólar, situación que influye en buena medida en las tasas de interés, las cuales deben aumentar si el peso disminuye su valor como forma de compensar la pérdida de valor del dinero.
Por otra parte, en condiciones ideales, al vencimiento de los documentos de deuda, el interés devengado saldrá del país y no servirá para promover la actividad económica del país. El gobierno federal habrá obtenido financiamiento pero los beneficios no podrán ser reutilizados ni reinvertidos.
Finalmente, punto y a parte de la nacionalidad de los tenedores de los bonos del gobierno, el incremento en el monto de la deuda que se ha dado en los últimos cinco años no se ha traducido en inversión que active la economía de manera sustancial. En cambio, se ha utilizado para el pago de la deuda externa, es decir, la práctica se ha convertido en adquisición de deuda para poder pagar la deuda, círculo vicioso del que los países europeos no pueden salir.

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3 Responses to Inversionistas extranjeros, principales acreedores de la deuda interna mexicana

  1. Benito Delagloria says:

    Muy peligroso, se comen al país, como se comieron a Argentina, y a otros cuantos países de Latino América, lo triste es que esa deuda se contrae porque los gobernantes se roban el dinero, y nosotros lo reponemos endeudando al país

  2. factura electronica says:

    Lo verdaderamente triste es la ferviente emoción con la que se recibe al extranjero pensando en que invertirá a favor de nuestro país, que darán trabajo y movilizarán la economía, aunque muchas veces es así no es justo que el gobierno siempre dé prioridad a la inversión extranjera otorgándoles créditos y facilidades aún por encima de los inversionistas mexicanos…

  3. peritos judiciales says:

    Este es un tema muy interesante aunque definitivamente no es nuevo, el malinchismo siempre nos invade y esto comienza desde nuestros gobiernos que permiten a los extranjeros pagar menos impuestos, negrear a sus empleados, irse en cuanto algo les desagrade y aparte de todo sigue pidiendo préstamos tras préstamos para dejarnos cada vez más en sus manos, triste muy triste.

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